La lagrima de sofía.

Capítulo 1

Era una mañana fría y nublada en el orfanato de un pueblecito pequeño llamado Nilotto.

Al despertar me fijé que los cristales de las ventanas, estaban empañados y hacia mucho frio. Cojí la vata rosa de Jennifer, mi compañera de cuarto, para abrigarme mientras iva ha encender la calefaccion de la cocina.


En camino a la cocina oí un grito y salí corriendo hacia el baño de chicas. Martina estaba quieta y asustada.

-¿Qué ocurre Martina?-Dije preocupada-¿Estas bien?

-No, no, no, no… -Balbuceó-Cris… Cristina…

Entonces miré donde Martina miraba y…

-¡Ah!- Me caí al suelo de culo (íronico). Entonces desperté a todos los demás del orfanato.

Todos vinieron corriendo y se encontraron a Cristina tumbada en el suelo.

Llamamos a la ambulancia. La revisaron de cabeza, a pies. No tenía heridas pero en la espalda una pequeña cuchillada, la verdad, no muy grave. La llevaron en ambulancia al hospital del pueblo.


Le pusieron siete puntos y le ingresaron en el hospital “Saint-Germain”.


Capitulo 2

El primer día de clase después el fin de semana fue de maravilla:

Izan fue a la guardería; (7años) Martina y (10años) Alejandro fueron a la escuela de primaria, (12años) León, (13años) Jennifer y (12años) Yo al instituto y (17años) Javier a el bachiller.

Ese día Tina la directora del orfanato contrató a Marta, la nueva cocinera del orfanato.

Al mediodía Marta la nueva cocinera preparo de primero una sopa de tomate deliciosa, de segundo pollo.

De postre un pastel de chocolate y fresa de chuparse los dedos…

A la mañana siguiente martes, en el comedor nos encontramos un bizcocho de crema y un cacao caliente preparado por Marta.

Martina y León fueron a visitar a Cristina al hospital después de las clases, se encontraba mucho mejor y los médicos le habían dicho que el jueves ya podría ir a el orfanato.

Le llevaron un trozo de bizcocho de la noche anterior y un jersey tejido por Tina.

Jennifer ayudo a Alejandro a hacer los deveres y yo fui a el parque con Izan y con Javier.

En el parque Javier estaba sentado en un banco cerca del estanque mientras Izan y yo correteábamos por todos los sitios.

Javier se levantó del banco al ver algo caer al agua, se acerco a ver que era y... Entonces en el fondo vio algo que jamás habría esperado ver y se alarmo, fue corriendo a donde Izan y yo estábamos jugando.

Javier me dijo lo que había visto en el agua, una mano, Izan y yo nos acercamos pero no vimos nada. Javier pensó que lo habría imaginado, pero al volverse a sentar vio una mano salir del agua y con un gesto decirle que se acercara.

Aunque estaría desconcertado se acercó y la mano le dijo que se arrimara al agua.

Se arrimo y… ¡La mano le agarro y le tiro al agua, la mano le estaba ahogando! Enseguida Izan señalo a Javier y yo me fui en su encuentro para sacarle.

Al sacarle nos dijo a Izan y a mi que no nos acercáramos a el agua y nos contó lo que había visto y que o quien le había tirado.

-No es posible, no puede ser…-Dijo Javier.

-No, no puede ser…-Exclamé mirando a Javier.

-¿De que habais? –Pregunto Izan vocalizando lo mejor que pudo.

-Si, Sofía ¿entonces como?-Asentí y cogiendo del brazo a Izan fuimos corriendo a buscar a León y a Martina y después nos dirigimos hacia el orfanato.

En los archivos del orfanato ponía todos los datos de todas las familias de todos los niños del orfanato.

León los leyó en voz alta y Javier comento:

-Todos tener cuidado, ¿sabéis por que le a pasado eso a Cristina? –Se miraron unos a otros.

-¿Por qué en su archivo ponía que a su padre le mataron apuñalándole?-Preguntó Jennifer

-Si, a cada uno de nosotros nos va a pasar lo que les paso a nuestros padres, por eso e visto esa mano en el agua, sería mi padre pidiendo ayuda-Exclamó Javier- Nos esta pasando lo que cuando vinimos a el orfanato nos contó MC Tarner, lo mismo que le paso a el.

-¿Qué querría decirte?-Pregunté- ¿o hacerte?

-Pedir ayuda supongo, o protegerme de que no me pase eso.-

-O intentar que te pase eso-Comentó León-Asta que no pase nada mas relacionado con los padres no me lo creeré.-

-¿Por qué?-Pregunté-¿Quieres esperar a que a Jennifer le arrojen al vacío?-Javier

-N…no…Pero no me creo ese cuento de hadas.- Dijo.

-Chicos, tenemos visita- Tina la directora había entrado con dos señores, todos sabíamos por qué estaban allí, visitaban el orfanato para acoger un niño o niña.

El señor era alto, delgado, tenía gafas redondas, pelo negro y un traje marrón con corbata negra, estaba ridículo.

En cambio la señora no era nada alta, tenia pelo largo y rubio, estaba muy maquillada y lucía un traje rojo y tacones de aguja.

Con ellos había un perrito simpático que llevaba una placa dorada que ponía: Sansón Patric Pattison.

Todos los niños nos pusimos de pie y nos presentamos con desgana.

Izan se puso a jugar con Sansón pero el señor llamado Louis Pattison le regañó y Luisa Pattison le miro con desprecio.

Javier fue el primero en presentarse, después Jennifer, León antes que yo y Alejandro, Martina se presento y contó lo de su hermana, a Izan le tubo que ayudar León porque empezaba a decir bobadas.

Nadie quería que esos señores les acogieran por eso nos comportamos mal.

Capítulo 3

Tina aun era joven pero se sentía como una madre cuidando de todos los niños del orfanato.

Ella también era huérfana y había estado en un orfanato por eso trabajaba allí.

Ella recordaba la muerte de su madre y su hermana.

No tenía padre, se marcho cuando tenía 2 años.

Ella y su hermana estaban yendo al bosque porque su madre les dijo que se escondieran y que no se pararan.

Entonces oyeron un disparo y un grito. Era su madre, la habían disparado, echaron a correr cuando alguien dijo:

< ¡Allí están atraparlas!>

Echaron a correr y su hermana se cayó:

Dijo.

Tina se echo a correr y a su hermana le atraparon y… le mataron.

Tina nunca se lo perdono, pensaba que vivir era un castigo.

Pero no, si ella hubiera muerto…….

Ella sabía que cuando los niños del orfanato crecieran alguien la mataría como a su madre, ella también tenía la marca del polizón. El señor y la señora Pátison se habían ido.

Todos estaban en el salón dibujando algo.

A León se le daba muy bien dibujar en acuarela:

A la hora de cenar cenamos:

-Espaguetis con tomate. Delicioso.

-Carne con patatas. Exquisito.

-Un tazón de leche caliente con cacao. Divino de la muerte.

A la tarde del miércoles, fuimos a la pista de patinaje, nos lo pasamos muy bien.

Pero de repente, Javier vio otra vez la mano;

Dentro del hielo be la misma mano que en el estanque, la mano izo un gesto señalándole la salida.

Javier les dijo a todos que saliesen de la pista.

-Todos, salir de aquí-Dijo Javier- Mirar, la señorita….

Entonces salimos y justo cuando Izan salió, vimos la sombra de una chica con vestido salir corriendo, la misma chica que vio Cristina.

Pelo largo y un vestido con volantes, era la única descripción que teníamos.

Comimos y nos fuimos de compras para navidad:

Izan quería un patín de tres ruedas, Cristina y Martina querían una casita de muñecas, Alejandro un coche teledirigido, yo un cuaderno de dibujo, León un balón de fútbol, Jennifer unos pantalones vaqueros y una camiseta y Javier un nuevo móvil.

Tina también quería algo pero lo tenía todo: Niños que la querían, una casa agradable y felicidad.

A la noche todos estábamos llenos de bollería y nadie podía con un caramelo más así que nos dormimos en el salón todo.

A la mañana siguiente… ¡ERA JUEVES!

El día de recoger a Cristina, nos vestimos y fuimos a recogerla.

Después de recogerla fuimos al parque de atracciones.

Comimos algodón de azúcar, palomitas, bollería… y Cristian, Jennifer y León se montaron en “El tren fantasma”; iba por un túnel y de vez en cuando salía un chico vestido de fantasma o de bruja.

Izan se montó en “La Noria de los amigos de Teddy”.

Cristina y Martina se subieron al “Otto en el Oeste” era de una serie de televisión, te subes y sigues asta una cueva a Otto (un chico vestido de vaquero)¡¡¡¡¡ JIAAAAA!!!

Alejandro y yo nos conformamos con “El pirulí de caramelo”

Nos sentamos en unos asientos y…

¡¡¡PARA ARRIBA PARA ABAJO, PARA ARRIBA PARA ABAJO!!! Que mareo.

Luego vimos una película en 3D, a continuación vimos una actuación de magia increíble.

Antes de coger el autobús Jennifer se desmayó:

-Ah, ah…-Se quejó Jennifer. Se cayó

-¡¡Jenny!!-Dijimos todos- uy uy uy……

-Le tumbamos en un banco y le pusimos agua en la frente

-¿¿Qu…Que...Que pasa??-Jenny se había despertado y se puso de pié.

Y... Empezó a chillar-

-¡Ah, ayudadme me caigooooo!-

Javier, el más fuerte le llevo hasta el orfanato.

Jennifer nos contó que sintió:

-E sentido que me caía por un precipicio, tenía miedo y…-

-No pasa nada, ahora no pensemos en eso.-

Aunque todos sabía de que se trataba:

La madre de Jenny murió cayéndose por un precipicio.

-¿Qué León, ya te lo crees?-Comenté con voz victoriosa

-Si, supongo…

Capítulo 4

El viernes fuimos al colegio todos, mientras Tina se quedo para preparar la mesa y sacar del desván los objetos de navidad.

Empezó a sacar todos los adornos y…¡¡¡ encontró una foto suya de cuando era pequeña!!!

-¿Qu…que…que hace esto...a…aquí?- Ella tiró todas sus cosas después de el fallecimiento de su familia pero eso… ¿Cómo podría haber llegado asta ahí?

Era la hora de comer y después hicimos deberes etc.…

Izan tenía una bola navideña en la mano y, como no, se le ocurrió jugar a fútbol con ella…

Entonces se coló por detrás del armario más grande de todo el orfanato, pesaba mucho:

-Sofía, se me a escapao la bolita navideña…-

-¿Donde?-Izan señaló al armario de la sala de estar y le pedí a Javier que levantara el armario y yo cojería la bola.

-Lo siento Sofía, tengo que acompañar a Tina a el Cabo Tweet a cortar un pino navideño…Alejandro te podía ayudar, no es tan fuerte como yo pero sirve- Parló chuleándose.

Al final tuve que mover el armario yo solita y….

-¡¡¡UNA PUERTA!!!-Todos me miraron y señale a una puerta medio abierta que conducía a un pasillo.

-Sofía cierra eso, digo, tapa eso…-exclamo alarmada Tina corriendo hacia mí.-Y la cerró.

Y cuando Tina y Javier se fueron a el Cabo Tweet volví a apartar el armario y les pedí a todos que no dijeran a nadie donde estaba, y explique que Jenny y yo íbamos a investigar y que nadie dijera nada hasta nuestra vuelta. Me adentre al pasillo con Jennifer.

-¿¿¿¿¿¿¿Eh, quien anda hay???????-Dijo Jennifer casi llorando

-No, será la otra parte del orfanato que Tina nos contó que era una “casa de locos” –Hablé confusa.

-Cuantos árboles, mira ese, bueno quizás…no ese esta muy viejo….Javier, este árbol tiene pinta de ser sano y cabe en casa, digo en el orfanato…

-Tina, el orfanato es nuestra casa, y si, este árbol es bueno, ¿nos lo llevamos?

Al llegar a casa, (orfanato) pusieron el árbol de navidad y lo decoraron.

-¿Dónde están Pili y Mili?-Dijo Tina.

-¿Pili y Mili?-Añadió Izan confuso-

-Sofía y Jennifer, me refiero a ellas…-

-Pos…Compando cosas pa Navidas...-Respondió ingeniosamente Izan.

-¿Jennifer lleva móvil?- Pregunto Javier, pero no pudo contestar porque todos los niños le llevaron al cuarto de Martina y Cristina y contaron lo de la puerta y no hizo otra cosa que planear la búsqueda de Sofía y Jennifer y planear una acampada en la parte de la casa de locos…

A media noche Javier y Alejandro despertaron a todos los niños excepto a izan. Se vistieron de negro para pasar desapercibidos en la oscuridad de la noche. Javier, Martina y León cogieron unas linternas.

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